Centro Deportivo en Davos. Gigon & Guyer. 1992/ 96

Centro deportivo en Davos. Annette Gigon & Mike Guyer.

Centro deportivo en Davos. Annette Gigon & Mike Guyer.

 

Centro deportivo en Davos
Davos (Suiza), 1992/ 96
Annette Gigon & Mike Guyer architects
Proyecto cromático: Adrian Schiess

 

1 Descripción física de las partes con interés cromático

  • Gamas de colores empleadas:

Las fachadas del edificio están formadas por dos capas diferenciadas de madera a modo de pieles superpuestas. La cara que hace de revestimiento de la fachada es de listones de abeto pulido, pintados de diversos colores vivos: naranja, azul y amarillo, muy saturados. La segunda capa, que se superpone a la anterior, está formada por listones verticales de madera clara de alerce sin tratar. Al no estar protegida por la capa de pintura, la madera de alerce manifiesta su proceso de deterioro, lo que no ocurre con los paneles coloreados.
Los espacios interiores combinan los colores grises de los muros de hormigón y el pavimento junto a colores muy vivos, con tonos primarios (rojos, azules y amarillos) y secundarios (naranjas, verdes) muy cromáticos y de luminosidad media, en los techos, carpinterías y paneles de madera. Los colores introducidos comparten todos ellos una misma luminosidad y cromatismo.

“Se solicitó a Schiess que desarrollara el concepto de color para las superficies de manera limitada tanto del interior como del exterior del edificio. En primer lugar, emplea un concepto para el exterior con tres colores: amarillo, naranja y azul; estos colores penetran en el interior a través de las ventanas, donde Schiess también añade seis colores más: Rosa, amarillo de Nápoles, blanco, verde suave, turquesa y azul oscuro“ (Wechsler, 2004, p.25)

En uno de los pasillos interiores se emplean los reflejos como recurso, al disponer una sucesión de paneles de colores de distintas anchuras en un lado enfrentarlo a una pared blanca. Esta pared blanca se convierte e una pantalla que se ve sometida a una interesante combinación de colores reflejados

  • Superficie que ocupan:

En las fachadas exteriores la proporción de superficie coloreada con colores vivos es inferior a la que se encuentra acabada con madera natural, aunque se distribuye de forma dispersa por toda ella. En todo caso, se trata de colores tan saturados que resultan muy relevantes al observar la fachada completa.
En los espacios interiores, existen colores vivos en los techos, carpinterías de puertas y ventanas y algunos paños de madera. Aunque su proporción a menudo es pequeña respecto a las superficies totales del espacio, la sensación visual es la de una gran presencia cromática, de vivos colores.

  • Tintas planas/ degradadas:

Aquellos elementos coloreados lo están sin ningún tipo de variación en su tono, valor o croma, a lo largo de su superficie. Se trata, por tanto, de tintas planas.

  • Material revestido/ sin revestir:

En las fachadas, se produce un contraste entre la madera pintada de vivos colores, que oculta su color natural, y la superficie de listones de abeto, que manifiesta su color natural.
En el interior, se produce un contraste entre la estructura de hormigón vista, correspondiente a pórticos y muros de carga, que expresa la textura del material natural, sin revestir, en oposición a los elementos coloreados de madera, que ocultan su textura natural para mostrar un aspecto artificial.
No debe obviarse que la pintura empleada para colorear la madera desempeña una función protectora frente al deterioro.

  • Color interior/ exterior:

El color está presente en el edificio tanto en los espacios interiores como exteriores, adquiriendo una relevancia similar en ambos.

 

2 Contexto cultural

  • Poética del autor del proyecto cromático:

Gigon y Guyer consiguen aunar el rigor del minimalismo, su empeño reductivo y esencialista, con una cierta vinculación al contexto, a sus colores y texturas. Este diálogo con el entorno pretende recoger lo fundamental del mismo sin recurrir a estereotipos o a sus aspectos más triviales. La suya es una arquitectura que acierta a alcanzar cierto equilibrio entre abstracción formal y figuración tectónica y el color desempeña un papel decisivo en ello.

 

3 Estrategias plásticas

3.1. El color para interferir en la percepción visual del objeto

  • Geometría:

Mimetismo/ individualización (con relación al entorno)
Los colores de la fachada contrastan de una manera violenta con el paisaje en el que se insertan, que se encuentra nevado en muchos momentos del año, o bien presenta un color azul-grisáceo poco saturado. Debe señalarse que el naranja empleado en la fachada es precisamente el color complementario del azul, con lo que se produce un efecto de contraste de simultaneidad con el fondo. El edificio se singulariza respecto del entorno.

Integración/ Desintegración (con relación a las partes componentes)
El edificio es un prisma rectangular, de geometría sencilla, al que se colorea cada una de sus fachadas con colores distintos. En alguna esquina coinciden los colores de ambas fachadas contiguas, mientras que en otras no, de modo que podría decirse que el color persigue cierta desintegración de las caras que componen el prisma. Es decir, el color no refuerza el carácter volumétrico del prisma sino que individualiza algunas de sus caras. No obstante, la totalidad de las fachadas poseen un elemento cromático común y uniforme, que es la segunda piel de madera natural que envuelve el edificio e integra las caras que de otro modo podrían percibirse como independientes.
En los espacios interiores los colores identifican algunos elementos de la arquitectura: determinado tabique, puerta, carpintería, techo, etc., por lo que puede hablarse de un fenómeno de desintegración de las partes componentes pero tomado con mucha libertad compositiva. De hecho, Adrian Schiess emplea un código de colores que permite identificar la dimensión de los paneles en alguno de los pasillos interiores.

Distorsión geométrica
No se detectan disposiciones cromáticas que alteren la percepción de la geometría de la forma arquitectónica de manera significativa.

  • Dimensión:

En los espacios interiores, determinados elementos coloreados como las puertas, se recortan a menudo contra un fondo gris, propio del hormigón visto, y se perciben como si se aproximaran al observador. Los contrastes de colores entre planos coloreados producen este efectos de aproximación/ retroceso que altera ligeramente las dimensiones visuales.
En otros espacios interiores como el pasillo coloreado se consigue, mediante una disposición cromática aparentemente aleatoria, romper la continuidad de unas paredes tan alargadas y reducir visualmente su dimensión longitudinal.

  • Peso:

No se observan disposiciones cromáticas que alteren significativamente el peso visual de los objetos. No obstante, la discontinuidad de las coloraciones produce ciertos efectos de avance/ retroceso de unos planos sobre otros, como se ha comentado anteriormente, que puede sugerir cierta ligereza y falta de espesor de los elementos coloreados.

 

3.2. El color como estrategia para la descripción del objeto arquitectónico

Adrian Schiess adopta un criterio a la hora de disponer los colores en este proyecto de arquitectura, que consiste en asignar un tono diferenciado para cada una de las dimensiones de los paneles de madera, algo que resulta muy evidente en el pasillo coloreado:

“[Adrian Schiess] desarrolló un método para la distribución y composición de los colores en el edificio que asigna cada color a un tamaño específico del panel de madera. El artista se refiere este método como una “aide mémorie”, que él describe como un instrumento ligeramente fraudulento para distribuir el color en el interior. Un proceso pictórico que está orientado por el proceso arquitectónico y que dio como resultado numerosas sorpresas incluso para el propio artista.” (Wechsler, 2004, p.25)

En el caso de las fachadas, el color ayuda a diferenciar las distintas capas de materiales que ha sido necesario superponer para conseguir un buen aislamiento térmico, mientras que en los espacios interiores, el color distingue la estructura portante de hormigón visto de aquellos elementos secundarios de compartimentación y paso, vivamente coloreados.

“La estructura de un edificio y su superficie nos interesan fundamentalmente como elementos mutuamente dependientes. (…) En el Centro Deportivo de Davos (…) la estructura de hormigón que sostiene el graderío revela que el armazón constructivo del edificio no está hecho también de madera.” (Annette Gigon en Gigon & Guyer, 2000, p. 20)

Debe señalarse, por lo tanto, que la estrategia cromática empleada supone introducir un código, un mensaje cifrado para el espectador a quien se le facilita información adicional, ya sea sobre la métrica del edificio, ya sea sobre su sistema constructivo o de ejecución. El color participa así en la descripción del edificio.
Los colores empleados en el exterior indican que se trata de un edificio de uso público, para actividades recreativas, de modo que describen en cierto modo el destino del edificio. Son el reflejo del animado mundo de los deportes y evidencian las estimulantes actividades que tienen lugar en el interior del edificio. Como describen los propios arquitectos autores:

“Habíamos empezado usando colores muy brillantes, como medio de expresar la multifuncionalidad del edificio y la actividad de los ejercicios deportivos, y como elemento de conexión entre los colores de la ropa deportiva y nuestra arquitectura. Sin embargo, no llegamos a asignar colores a las funciones -según el principio compositivo que habíamos elegido- y finalmente le pedimos a Adrian Schiess que se encargase de esa parte.” (Annette Gigon en Gigon & Guyer , 2000, p. 17)

3.3. El color por su valor intrínseco

Los arquitectos emplean el color en la obra para que realce en cierto modo el edificio, pero no desean que adquiera excesivo protagonismo. Es decir, están en contra de que el edificio se convierta en una “obra de arte utilizable”.

“Para nosotros, la cuestión consistía en no realzar demasiado nuestra arquitectura para que no se convirtiese en una especie de obra de arte utilizable. Adrian Schiess tampoco quería eso. Lo que nos interesaba era el aspecto integrador del color, el juego de la luz, el realce que se produce cuando la gente, con coloridos atuendos y uniformes deportivos, se mueve por delante de estas superficies de colores. La participación de Schiess en nuestro edificio es un compromiso consciente en contra del ‘hermetismo en el arte’, como él lo llama, un llamamiento en favor del arte como ‘sistema abierto’.” (Annette Gigon en Gigon & Guyer, 2000), p. 17)

Los arquitectos reconocen en la capacidad del color para enriquecer los conceptos arquitectónicos e impregnar los espacios de una fuerte personalidad, y todo ello gracias a la colaboración con artistas como A. Schiess. La intención de los arquitectos no es la de emplear el color como

“Hasta ahora no hemos sentido la necesidad de aplicar decoraciones u ornamentos a los edificios. Lo realmente importante para nosotros es esa fuerte presencia visual y estética que nos impresiona; a veces es tan importante que hace cambiar un enfoque conceptual ya decidido. Lo interesante es que tal vez podría hablarse de aspectos ornamentales en los proyectos hechos en colaboración con artistas o diseñadores gráficos, en los que intervenciones con una fuerte expresión personal ponen a prueba y enriquecen los conceptos arquitectónicos básicos de los que derivan. Éste es el caso de los espacios interiores coloreados y los enormes rótulos de Davos.” (Mike Guyer en Gigon & Guyer, 2000, p. 19)

A propósito de los rótulos del edificio, los arquitectos se desmarcan del carácter decorativo que pudieran implicar, y señalan un deseo de que tanto las letras como el colorido pasen a formar parte indispensable del edificio.

“Desde el punto de vista de los fundamentos, el uso del color y las letras en nuestros proyectos podría describirse efectivamente como decorativo y también como ornamental. Con todo, para nosotros es importante que el color esté ligado a la idea del edificio de un modo tan fuerte que éste no pueda concebirse ya sin este uso del color.” (Annette Gigon en Gigon & Guyer, 2000, p. 19)

 

4 Intenciones

  • Manifestadas por el propio autor en relación con el color de esta obra

“(…) En el intercambio y la colaboración con los artistas lo que esperamos realmente es la crítica y el apoyo, pero también admitimos -al menos hasta cierto punto- que el trabajo del artista cambie nuestro proyecto y lo ponga en duda. Nuestro proceso no tiene nada que ver con la situación habitual del Kunst am Bau. Por ejemplo, Adrian Schiess declaró una vez a propósito de esto que en el Centro Deportivo de Davos él creó la decoración con los medios propios de su arte. Las ideas y los procesos de estas colaboraciones son comparables a los que configuran los fundamentos de su trabajo artístico: que el color se despliega e interactúa con la luz, el entorno y la gente.” (Annette Gigon en Gigon & Guyer, 2000, p. 17)

  • Manifestadas por otros autores en relación con esta obra

“(…) El interior se diseña en colaboración con el artista Adrian Schiess. Se emplean tonos amarillos, verdes, azules y naranjas, en contraste con el hormigón visto y los muebles de madera natural, que son un eco del exterior en su complejidad y repetición. Los colores crean sobre todo unos espacios interesantes y ayudan a orientar a los visitantes (el amarillo dirige hacia el sala principal, por ejemplo). A menudo, el deseo de cubrir la mayor parte de las superficies con color da la sensación de caminar por el interior de un experimento de psicología a escala humana, en el que los colores nunca existen tal y como son, sino siempre en relación con otros colores” (1)

“(…) Combinando unos pocos colores saturados con la luz del día o la luz artifical durante la noche, el pasillo podría ser descrito como la representación de un delirio cromático. No sólo la luz se materializa por medio del color, sino que el color mismo revela una fuerte cualidad física, a pesar de su presencia efímera, algo similar a la situación en la que trabajó Schiess en 1989, cuando pintaba su propio retrato a modo de exposición siempre cambiante, para alcanzar un aspecto fresco y diferente cada día“ (Schindler, 2007).

 

5 Bibliografía y origen de las imágenes

Gigon & Guyer (Equipo de arquitectos). Annette Gigon, Mike Guyer : 1989-2000 : The Variegated Minimal = Minimalismo Multicolor. Ed. El Croquis. Madrid, 2000. pp. 262.

Schindler, Verena. Coloured Surfaces – Architecture’s Expanded Field: An Inquiry into Colour Application in Switzerland’s Contemporary Architecture. AIC congress: Color Science for Industry. Granada, 2007. p. 215

Wechsler, Max. Adrian Schiess. Farbräume, Zusammenarbeit Mit Den Architekten Herzog & De Meuron Und Gigon/Guyer 1993-2003. [Adrian Schiess. Colourscapes. Co-Operation with the Architects Herzog & De Meuron and Gigon/Guyer 1993-2003]. Ed. Quart Verlag. Lucerna, 2004. pp. 72. ISBN: 3-907631-38-2.

(1) http://www.archidose.org/Nov99/112999.html.

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